Cybele Peña
Conocer a un viajero como Hellmuth Straka (1922-1987) desde nuestro presente implica no solo desentrañar un archivo foto gráfico inédito que empieza a revelar a un gran fotógrafo del siglo XX. Conlleva también hacer una lectura de sus huellas documentales: un amplio cuerpo de cuadernos, libretas, textos memorísticos y álbumes de viaje. Durante casi cuatro décadas, Straka fotografió sus recorridos por Europa, África, el continente americano y, especialmente, el territorio venezolano, a la par que investigaba, planificaba y recreaba esta aventura en notas minuciosas, dibujos, memorias gráficas, recortes de cartografías e impresos. El universo de sus anotaciones nos da pistas sobre sus intereses políticos, sus formas de recordar y cartografiar el mundo, al igual que nos devela un sistema de pensamiento complejo que Straka desarrolló de forma autodidacta en torno a la investigación etnográfica y las ciencias naturales. Sus cuadernos incluso nos acercan a las gentes, los encuentros, los afectos y las curiosidades que captaban el ojo del viajero en los territorios que recorría. El mundo de papel de Straka es el gran correlato de sus trayectorias humboldtianas, así como el locus de una investigación extensiva sobre el mundo que observaba, y el lugar de una memoria personal.

El archivo documental de Straka nos deja entrever un temperamento afín al de la novela de aventuras y los héroes robinhoodescos. Los cuadernos juveniles dejan huella de la admiración de Straka por Giuliano, el bandolero y justiciero siciliano perseguido por la justicia. Su colección de postales nos revela su afinidad con los vagabundos caminantes –filósofos libres del sistema y los documentos de sus temporadas en circos nos hablan de un tipo de bohemia. Su archivo nosmuestra también a un consumidor de atlas y a un lector acucioso de textos informativos, así como a un diligente transcriptor de citas y a un dibujante de todo tipo de observaciones de campo. Un sinfín de composiciones de cartografías selectas nos muestran el interés especial de Straka por los pequeños estados, así como los enclaves, las colonias menos conocidas, los estados más raros y los territorios semisoberanos. En líneas generales, el archivo documental de Straka nos transmite una fascinación genuina por lo marginal, lo subalterno, o lo liminal dentro del sistema internacional y la cultura global en tiempos de la Guerra Fría. Esta mirada se corresponde con los recorridos descentralizados de Straka en latitudes lejanas y nos puede dar pistas incluso sobre su visión del territorio de la Guajira, por ejemplo. El archivo de sus cuadernos es un universo que apenas comienza a explorarse críticamente. [Continúa leyendo…]


