Jesús Lovera Torres
El presente artículo aborda, desde una visión documental, el rol que cumplen los activos intangibles en las organizaciones, revelando sus aportaciones clave a la competitividad y la sostenibilidad corporativa. Se trata de un estudio que evidencia cómo estos recursos inmateriales fomentan la innovación estratégica y el fortalecimiento, lo que permite descifrar el funcionamiento de las organizaciones en el presente.
A modo de introducción
No cabe duda que el poder de una organización suele evaluarse por la magnitud de sus operaciones, el volumen de su producción, la amplitud de sus redes de distribución, la cantidad de bienes o la cuantía de sus recursos monetarios. Sin embargo, esta perspectiva cuantitativa resulta limitada, pues el verdadero valor de una organización no radica exclusivamente en su capital financiero o infraestructura, sino también en sus activos intangibles, que generan beneficios competitivos, promueven la innovación y refuerzan su resiliencia ante escenarios de incertidumbre.
Pérez y Tangarife (2013: p. 146) expresan que los activos intangibles son “… aquellos elementos, de naturaleza no física, que generan valor y beneficios futuros en las organizaciones”. Estos se generan en las empresas de manera interna a través de la gestión del personal, lo que permite potenciar la innovación, enriquecer la cultura organizacional y asegurar la competitividad a largo plazo. En este sentido, se trata de elementos que realzan el valor de las empresas al convertir el talento humano en el principal motor de crecimiento.
Los conocimientos, la motivación, las prácticas, las actitudes, el clima y la reputación organizacional representan algunos de los activos intangibles clave que generan valor empresarial, ya que constituyen elementos capaces de originar beneficios a largo plazo. Estos generan valor a través de la información, la innovación y las relaciones, por lo que “… su gestión requiere enfoques más estratégicos que contables”, (Fonseca, 2025: p.153).
A tenor de lo anterior, entender los activos intangibles cobra una relevancia real en la actualidad, pues representan una porción cada vez mayor del valor auténtico de las compañías, aunque no se perciban de manera concreta.
En este contexto, el presente artículo aborda, desde una visión documental, el rol que cumplen los activos intangibles en las organizaciones, revelando sus aportaciones clave a la competitividad y la sostenibilidad corporativa. Se trata de un estudio que evidencia cómo estos recursos inmateriales fomentan la innovación estratégica y el fortalecimiento, lo que permite descifrar el funcionamiento de las organizaciones en el presente. [Continúa leyendo…].








