Corina Yoris-Villasana
SUMARIO
El presente artículo centra su atención en la idea de la tiranía del algoritmo y el porqué de la sensación de que una fuerza invisible decide qué compramos, por quién votamos y qué deseamos. Para Heidegger, esta dictadura digital no representa un error del sistema, sino más bien el resultado de nuestra forma de entender la existencia como algo cuyo valor reside únicamente en su capacidad para ser procesado y consumido.
Introducción
Escribir sobre Martin Heidegger para un público general constituye un desafío mayúsculo, pero también supone una ocasión privilegiada para conectar su pensamiento con el lector aficionado. Para lograrlo, resulta esencial dejar a un lado términos filosóficamente densos como “Dasein” o “ser-en-el-mundo”, que, pese a su centralidad teórica, presentan una complejidad opaca para los ajenos a la filosofía.
Centremos nuestra atención en la idea de la tiranía del algoritmo y el porqué de esa sensación de que una fuerza invisible decide qué compramos, por quién votamos y qué deseamos. Para Heidegger, esta dictadura digital no representa un error del sistema, sino más bien el resultado de nuestra forma de entender la existencia como algo cuyo valor reside únicamente en su capacidad para ser procesado y consumido.
En su icónica intervención de 1953, el autor recalcaba que el trasfondo de la técnica no radica en sus propios mecanismos. Mediante esta reflexión, sugería que el verdadero riesgo no reside en la tecnología en sí, sino en nuestra limitada visión utilitarista del mundo.
El usuario no escoge el contenido que aparece en su pantalla; es el contenido el que lo ha convocado, transformándolo únicamente en un número dentro de un sistema. En esta obra, La pregunta por la técnica, Heidegger describió este tiempo como una estructura de emplazamiento: una condición en la que tanto la naturaleza como nuestra propia privacidad han perdido su carácter sagrado para convertirse en meras reservas de datos, esperando ser explotadas. [Continúa leyendo…].








