Gustavo Hernández Díaz
Sumario
Para Carlos Castilla del Pino, una comunicación completamente diáfana es imposible; por eso habla de una incomunicación limitada. Ya en los años 70 advertía que el avance tecnológico y el exceso de información reducen la empatía y dificultan el entendimiento. En este trabajo se presenta su propuesta que dará pie para reflexionar sobre las paradojas de la comunicación digital.
Entrada
La lectura de La incomunicación, un libro escrito por el médico y psiquiatra español Carlos Castilla del Pino y publicado en 1970 durante los últimos años del franquismo, fue para mí un hallazgo teórico muy importante.
Castilla del Pino afirma que la comunicación plena, aquella en la que todo mensaje es emitido y comprendido en su totalidad, resulta inalcanzable. Los intercambios comunicativos siempre presentan vacíos: nunca logramos exteriorizar por completo aquello que pensamos, y en toda conversación persiste un margen de lo no dicho.
Para dar respaldo teórico a esta postura, el autor, en cuestión, se nutrió de diversas corrientes y pensadores. Revisó las contribuciones de grandes figuras de la lingüística y la filosofía del lenguaje, como Peirce, Wittgenstein, Saussure y Jakobson; sumó las perspectivas de teóricos sociales tales como Durkheim, Weber, Merton y Fromm; y abrevó del existencialismo y el psicoanálisis a partir de autores como Sartre, Kierkegaard, Freud y Marcuse. Igualmente, incorporó planteamientos sobre la dimensión ética de la comunicación fundamentados en las obras de Habermas, Victoria Camps y Bateson. [Continúa leyendo…].








