Yorelis Acosta
Las pausas y el autocuidado son parte integral del oficio periodístico
SUMARIO
El ejercicio del periodismo en Venezuela, marcado por una crisis política, social y económica, expone a los profesionales a tensiones que afectan directamente su bienestar psicológico. Aún con evidencias claras, la discusión sobre salud mental permanece ausente en gran parte de las redacciones, donde se perpetúan mitos de resistencia absoluta y hábitos nocivos para la salud mental. En consecuencia, este artículo plantea una propuesta orientada al fortalecimiento del autocuidado emocional como estrategia preventiva frente a los riesgos psicosociales del oficio. Más allá de describir síntomas o condiciones laborales, se busca abrir un espacio de reflexión crítica sobre los mitos de invulnerabilidad que persisten en las redacciones y sobre la necesidad de incorporar prácticas saludables en la rutina profesional.
Introducción
La salud mental de los periodistas ha comenzado a recibir mayor atención en escenarios marcados por la violencia y la crisis. No obstante, pese a la existencia de investigaciones, seminarios y documentos –incluidas guías de autocuidado y protocolos de protección psicológica–, el tema continúa siendo complejo de abordar y muchos profesionales muestran resistencia a solicitar apoyo especializado cuando lo necesitan y a sostener prácticas que favorezcan su bienestar emocional.
Desde la mirada de quienes ejercen el oficio, se han identificado múltiples trastornos vinculados a los factores de riesgo propios de la profesión, a la limitada conciencia sobre el autocuidado y a la persistencia de creencias que dificultan la búsqueda de ayuda.
Frente a este panorama, se hace imprescindible subrayar la importancia de la dimensión psicológica en el ejercicio periodístico y los riesgos que acarrea para la salud mental. Resulta clave promover la educación sobre señales de alerta que deben atenderse de manera temprana, así como ofrecer pautas concretas de cuidado emocional. Del mismo modo, se requieren políticas editoriales más sensibles y empáticas, capaces de generar ambientes laborales saludables y de incentivar hábitos de autocuidado sostenibles. Estos son los objetivos centrales que guían el presente trabajo. En este sentido, espero contribuir abriendo un espacio de reflexión sobre el impacto psicológico del oficio periodístico, particularmente en contextos de alta tensión social y económica. Se busca, además, resaltar la importancia del autocuidado emocional de los periodistas, fomentar una mayor conciencia sobre este aspecto y ofrecer indicaciones para su fortalecimiento. De manera complementaria, se pretende identificar algunos mitos que mantienen las resistencias a pedir ayuda profesional y proponer estrategias editoriales que favorezcan entornos laborales más saludables y sostenibles articulados en un modelo integral que fortalezca el autocuidado emocional en periodistas.
Para alcanzar estos objetivos, el artículo se organiza de la siguiente manera. En primer lugar, se presentan evidencias derivadas de la revisión de literatura reciente y de informes internacionales que abordan la salud mental en periodistas. A continuación, se define el concepto de salud mental y se identifican las principales señales de alerta, para luego analizar los factores de riesgo y sus manifestaciones clínicas, se examinan los mitos que obstaculizan la búsqueda de ayuda profesional y se plantea una propuesta integradora, que no pretende ser un esquema rígido, sino orientar en una mayor consciencia sobre el autocuidado emocional, evitar resistencias y consolidar hábitos psicológicos saludables. Finalmente, se ofrecen conclusiones que sintetizan los hallazgos y sugieren líneas de acción futuras orientadas a fortalecer la protección de la salud mental en el ejercicio profesional del periodismo. [Continúa leyendo…].








