El reconocido sociólogo fue una de las figuras más influyentes de la filosofía occidental del siglo XX. Dejó como principales legados la discusión de los conceptos de «acción comunicativa» y de «esfera pública».
Por
Joaquín Barrientos
14 MARZO 2026
Muere a los 96 años el filósofo alemán Jürgen Habermas, uno de los principales representantes de la escuela de Frankfurt.
A la edad de 96 años, en la ciudad alemana de Starnberg, este sábado falleció el reconocido filósofo alemán Jürgen Habermas.
Nacido en Düsseldorf en 1929, tuvo que vivir toda su vida con labio leporino. Su dificultad para hablar fue uno de sus principales motores para enfocar su trabajo en el lenguaje y la relación entre los individuos.
Uno de los intelectuales más reconocidos de Alemania durante el siglo XX, Habermas fue autor de una obra discutida en todo el mundo. Dejó como principales legados la discusión de los conceptos de “acción comunicativa” y de “esfera pública”, además de la teoría de la democracia deliberativa.
El desarrollo del pensamiento de Habermas
El trabajo de Habermas se vio particularmente afectado por el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. En su juventud, se unió a una de las secciones de las juventudes hitlerianas por acción de su padre. Sin embargo, debido a su corta edad, no habría tenido participación en el conflicto bélico.
Ya en la época de la postguerra, desarrolló sus estudios universitarios en Gotinga, Zúrich y Bonn. En esta última ciudad, en 1954, obtuvo un doctorado en filosofía tras presentar una discusión de la obra de Friedrich Schelling titulada “El Absoluto y la historia: De las discrepancias en el pensamiento de Schelling”.
Su relación con la Escuela de Frankfurt llegaría poco tiempo después, cuando trabajó como ayudante de Theodor Adorno en el famoso Instituto de Investigación Social de Frankfurt. En ese lugar se adentróen la llamada teoría crítica desarrollada por representantes como el ya mencionado Adorno o Max Horkheimer, por lo que terminaría encabezando a la segunda generación de esta reconocida escuela de pensamiento.
Con un foco centrado en el desarrollo de la discusión de una democracia participativa que se basara en el uso de la razón, en 1962 publicó su conocido libro Historia y crítica de la opinión pública, en que aborda la distinción entre lo público y lo privado, además de desarrollar el concepto de la “esfera pública”.
Para Habermas este espacio sería aquel en el que los individuos mantendrían una interacción libre de las interferencias del Estado, el mercado o los medios de comunicación. Precisamente en su texto critica la labor de este último grupo durante el avance del siglo XX, al ir moldeando a la “opinión pública” y evitando finalmente que los ciudadanos puedan ser interlocutores directos.
Otro de los elementos discutidos en el pensamiento de Habermas fue la Teoría de la acción comunicativa, desarrollada en su reconocido texto de 1982. En ella, trabajó en el contexto de la situación de las sociedades occidentales de la postguerra desde 1960 en adelante. Para Habermas, se comenzó a entregar una mayor potencia al signo lingüístico por sobre elementos basados en ritos.
Así, desarrolló cuatro supuestos de la configuración del habla: inteligibilidad, verdad, rectitud y veracidad. Estos preceptos deben cumplirse, aunque sea bajo supuestos, para llevarse a cabo el proceso de comunicación.
En este proceso, define también tres tipos diferentes de acciones en las que interviene la comunicación: instrumental, estratégica y comunicativa. Precisamente en esta última, se genera una situación en la que ambos participantes estarían buscando la comprensión mutua en un contexto social.
En este libro también planteó las bases de su postura sobre la “democracia deliberativa”. Habermas consideraba la capacidad de los miembros de una sociedad de organizar su vida en común, por lo que ponía énfasis en la importancia de la capacidad de argumentación y justificación.








