Genevieve Saint-Surin de Fernández
SUMARIO
El artículo es una crónica, muy sentida y personal por parte de la autora, sobre los 65 años de vida de la Escuela de Comunicación Social de la UCAB. La articulista, profesora de la Escuela de Comunicación Social nos dice al final de su texto que “Honramos seis décadas y media de una excelencia que no se detiene, apostando siempre por el talento que transforma realidades”.
Caminar hoy por los pasillos de la Universidad Católica Andrés Bello es, para quienes nos formamos en sus aulas y ahora tenemos el privilegio de habitarlas desde sus cátedras, un ejercicio de memoria viva y porvenir constante, pues el bullicio de los estudiantes que recorren los pasillos del piso 3 del edificio de Aulas no es un simple ruido de fondo, sino el latido de una escuela que alcanza sus 65 años consolidada como la referencia intelectual más relevante de la comunicación social en Venezuela.
Esta cifra que se dice pronto, representa en realidad el pulso de un país que ha encontrado en la Escuela de Comunicación Social el eco donde resuenan las voces encargadas de narrar nuestra historia, de cuestionar nuestras sombras y de reconstruir, a punta de ética y criterio, el tejido social que nos une. Al detenerme frente a las carteleras llenas de anuncios no puedo evitar sentir que mi propia historia es apenas un hilo en este tapiz inmenso, una trayectoria que comenzó formalmente cuando recibí mi título en 1982, en un mundo que ciertamente era otro en sus formas y tecnologías, pero que guardaba en su núcleo la misma urgencia de verdad que hoy intento transmitir a mis alumnos como un legado sagrado.
En aquellos años de formación bajo el sello ignaciano, aprendimos una lección que el tiempo no ha hecho más que ratificar: que la comunicación no es un oficio de herramientas intercambiables o de habilidades técnicas pasajeras, sino un compromiso profundo con el otro y una responsabilidad ineludible con la transparencia y la verdad, una visión que me ha acompañado en cada reto profesional y que hoy, al mirar hacia atrás, comprendo que fue la siembra de una estructura mental capaz de sobrevivir a todas las modas y vaivenes del mercado. [Continúa leyendo…]








