Daniel Pabón
Sumario
En el país, después del 3 de enero, están cambiando cosas en muchos órdenes de la vida del venezolano. Así, estamos viendo como el giro informativo que ha dado el canal de televisión Venevisión es más que llamativo, está siendo toda una novedad. El artículo llama la atención sobre este giro y se pregunta con razón: ¿cuál debe ser el encuadre socialmente responsable y éticamente legítimo que relate en gerundio el nuevo momento político?, ¿cuál es el rol que los medios deben ejercer en la Venezuela de este tiempo presente?.
¿Un noticiero que abre su emisión estelar, en vivo, editorializando su noticia de apertura? ¿Una contextualización independiente de esa nota abridora durante cuatro minutos al aire? ¿En Venezuela? ¿Y en televisión nacional abierta? Sí. Y sin consecuencias estatales, por lo menos inmediatas. Viene ocurriendo en el primer cuatrimestre de 2026, un año que está siendo clave para el derecho a la comunicación.
Lo que en otros contextos resulta cotidiano, en la Venezuela de principios de 2026 se genera la necesidad de documentarlo por gozar de ese criterio de noticiabilidad llamado novedad.
La novedad, en esta historia, la porta Venevisión. Fundada en 1961, ha sido la planta televisiva más grande y de mayor alcance en señal abierta del país. Sumida en la crisis y el constreñimiento generalizados del ecosistema mediático nacional de la última década, Venevisión está generando comentario público tanto por la modernización en pantalla de sus servicios informativos como por su giro editorial.
Lo primero, la actualización del formato, habla de la forma: Venevisión finalmente terminó de acoplarse al estudio de pantalla gigante y múltiples presentadores en movimiento –entre otros elementos– que configuran la identidad audiovisual informativa global de este tiempo.
Lo segundo, la forma de jerarquizar y tematizar, habla del fondo: mientras que la agenda del Ejecutivo nacional era la noticia abridora casi por defecto de las emisiones estelares en Venezuela (no únicamente del canal 4) por varios años y hasta finales de 2025, en 2026 otros personajes-noticia, incluso críticos o independientes del poder, bien pueden encabezar o pasearse por el menú del noticiario porque, sencillamente, están siendo calibrados deontológicamente como noticia, sin veto.
Esto coincide con un tiempo que la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, ha marcado como “nuevo momento político” para permitir “el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica”, como pronunció la jefa del Estado por primera vez el 14 de enero de 2026, apenas diez días después de la captura de Nicolás Maduro durante bombardeos militares por parte de tropas estadounidenses en Caracas. [Continúa leyendo…].








